La
mastectomía, que es la cirugía para remover
el seno, implica extirpar los músculos de la
pared, los tejidos del pecho y los nódulos linfáticos.
Después
de la operación, es muy probable que sientas
dolor intenso y que no puedas mover el brazo. Durante
los primeros días en casa, deberás tomar
las cosas con calma y no hacer actividades que requieran
esfuerzo. La inflamación y el tono rojo de la
piel son manifestaciones postoperatorias normales que
irán desapareciendo poco a poco; sin embargo,
si se presentan supuraciones excesivas, debes llamar
a tu médico.
La
importancia del ejercicio
Los ejercicios para recuperar al 100% el movimiento
de tu brazo son fundamentales. Al principio sientes
molestias y dolor; incluso llegas a pensar que no lograrás
hacer las rutinas, pero con voluntad y paciencia, irás
mejorando cada día.
Uno
de los ejercicios consiste en pararte frente a una pared
y deslizar sobre ella los dedos de la mano que está
del mismo lado del seno operado.
Debes
hacer el movimiento hacia arriba, como si estuvieras
escalando. Hazlo lentamente y poco a poco. Regresa a
una posición cómoda, descansa y vuelve
a intentarlo. También es muy efectivo abrir y
cerrar los dedos de la mano haciendo presión
alrededor de una pelota de hule espuma. Debes realizar
esto varias veces, pero sin hacer un esfuerzo extraordinario.
Una
vez que tu médico te lo permita, regresa a tus
actividades físicas habituales. Si practicas
algún deporte regularmente, no dudes en intentarlo,
aunque siempre con la supervisión de alguien
y lentamente al principio para ir midiendo la capacidad
de tu brazo y tu estado general de salud.
Cuida
tu brazo
Las pacientes que han tenido disección de nódulos
linfáticos en las axilas o han sido sometidas
a la extracción de los mismos deben tomar precauciones
para disminuir los riesgos de inflamación de
la mano y el brazo.
Esta
hinchazón se conoce como linfedema, y se presenta
debido a la ausencia de los nódulos linfáticos,
que actúan como sistema filtrador del exceso
de líquidos, células anormales y de otros
productos derivados de una infección.
El
linfedema puede ocurrir después de la cirugía
(sólo temporalmente), aunque también se
manifiesta meses o años después.
Las
siguientes precauciones te ayudan a reducir los riesgos:
- No
permitas que te saquen sangre, te tomen la presión
o inyecten vacunas en el brazo operado.
- Debido a la insensibilidad en la axila después
de la cirugía, debes tener mucho cuidado
al rasurarte o depilarte.
- Evita levantar cosas pesadas.
- Evita llevar anillos, pulseras o el reloj muy apretado.
- Evita que el sol te queme, utiliza protector solar.
- Si sufres una herida en el brazo, lava con cuidado
el área con agua y
jabón. Aplica una medicina antibacterial
y cubre la herida con un vendaje estéril
que debes cambiar de acuerdo con las indicaciones
del médico para evitar una infección
La
importancia de la prótesis
El uso de una prótesis no es sólo con
fines estéticos, también es un recurso
fisiológico y terapéutico para reemplazar
el peso del seno y así mantener el balance del
cuerpo.
Si
no utilizas una prótesis del tamaño apropiado,
pueden presentarse los siguientes problemas:
- Espina
dorsal encorvada.
- Hombros
caídos.
- Contracción
del músculo e incomodidad en el cuello.
- Dolor
de espalda.
- Problemas
de balance.
Después
de la mastectomía, sigue haciendo la autoexploración.
Es muy importante que realices regularmente la autoexploración
del seno operado. Asegúrate de examinar los lados
del seno, las axilas y, particularmente, el área
de la cicatriz.
Debido
a que hay cambios en los tejidos después de la
cirugía, tu médico debe indicarte qué
es lo normal en ti. Escoge un día fijo del mes
que recuerdes fácilmente. Si aún tienes
la menstruación, debes hacerte la exploración
inmediatamente después del periodo.
Comunícate
con tu pareja
Es normal que tengas dudas sobre cómo afectará
la mastectomía tus relaciones íntimas,
y es lógico que tu pareja experimente
las mismas inquietudes. Lo importante es que
se ayuden mutuamente hablando sobre el tema de
manera abierta.
Porque
tu enfermedad es una conmoción que compartes
con tu pareja, éste puede ser un buen momento
para explorar los pensamientos y sentimientos de ambos.
Seguramente, desarrollarán una nueva perspectiva
de su vida en común
.No
deben olvidar que están lidiando una nueva experiencia
sobre la que tienen muy poco control. Por mucho que
lo desees, tu pareja no puede curarte, y las reacciones
normales al miedo son la impaciencia y la cólera.
Date cuenta de que esa persona tan querida y cercana
está viviendo emociones tan fuertes como las
tuyas; sin embargo, conforme vayan aprendiendo más
de cada uno, reconstruirán la intensidad de sus
relaciones y renovarán su intimidad.
Si
no puedes hablar con tu pareja, tal vez sea
porque el cáncer de mama es más de lo que ustedes
dos pueden sobrellevar. En este caso, los consejeros,
los grupos de apoyo, los sacerdotes y los amigos pueden
ayudarles a ajustarse a su nueva situación.
El
reto de la mujer soltera
Las mujeres que han tenido una mastectomía no
sólo enfrentan el reto de la recuperación
física y el temor a la muerte, sino también
el miedo a la pérdida de la feminidad y del atractivo
físico y sexual. Dan por hecho
el rechazo de la pareja.
La
situación es más complicada para la mujer
soltera, particularmente si no cuenta con alguien en
quién apoyarse, ya que descarta automáticamente
la posibilidad de una futura relación sentimental.
En lugar de ver gris el panorama, debes saber que la
mastectomía no es una barrera para el amor, el
romance y el matrimonio. Hay testimonios de muchas mujeres
que se han casado por primera vez después de
una cirugía de seno, y gran número de
viudas y divorciadas también
vuelven a tener pareja.
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