Linfedema
es el exceso de líquido linfático acumulado
en los tejidos del brazo, y se presenta como una inflamación.
El
líquido linfático es transparente y circula
por los tejidos de todo tu cuerpo.
El
sistema linfático, que está compuesto
por pequeños ductos, venas y ganglios, colecta
dicho líquido y lo deposita en el sistema circulatorio,
proceso mediante el cual son transportadas proteínas,
grasas y agua. Al mismo tiempo, son removidas las impurezas.
El
sistema linfático también produce las
células del sistema inmunológico, llamadas
linfocitos, que son vitales para combatir a las bacterias.
¿Qué
causa el linfedema?
En algunos casos, puede ser consecuencia de procesos
quirúrgicos que remueven o dañan los ganglios
o venas linfáticas.
La
radioterapia también puede afectar el funcionamiento
de este delicado sistema de venas, y el resultado puede
ser la alteración de venas o la generación
de adherencias que bloquean el flujo del líquido
linfático, lo cual provoca inflamación.
El
padecimiento se puede presentar inmediatamente después
del periodo postoperatorio o comenzar inesperadamente
varios años después.
¿Cómo
se trata el linfedema?
Todavía no existe una cura, pero hay varios recursos
para controlarlo.
Lo importante es que dispongas de información
acerca del cuidado del líquido linfático
para prevenir el aumento de la inflamación y
reducir los riesgos de una infección.
La
terapia de compresión, monitoreada por profesionales,
te ayuda a desinflamar el edema y a mantener el brazo
suave y flexible. Además, el ejercicio moderado
puede ser incluido como parte de tu programa integral.
Después
de una evaluación y con la aprobación
de tu terapeuta, es recomendable que utilices una manga
de compresión o un vendaje; otra opción
es la terapia a base de masajes para acelerar la recuperación.
En
algunos casos, la combinación de tratamientos
produce mejores resultados.
¿Por
qué tengo linfedema?
Ésta es una pregunta frecuente. No hay un claro
entendimiento del porqué algunas pacientes desarrollan
esta inflamación, ya que hay mujeres que no la
padecen aunque estén sometidas a algún
tratamiento para combatir el cáncer de mama.
La
presencia de la inflamación puede generar en
ti sentimientos de frustración, enojo o decepción.
En este caso, los grupos de apoyo son una buena opción
para que compartas tus sentimientos, sobre todo cuando
no puedes hablar con algún familiar cercano o
con alguien que haya pasado por esta experiencia.
¿Por
qué es importante el tratamiento?
El riesgo de contraer una infección en el brazo
es alto para muchas pacientes con linfedema. Esto se
debe a que el líquido colectado en el brazo es
rico en proteínas y, por lo tanto, se presentan
condiciones ideales para el crecimiento de las bacterias.
Aunado a ello, el sistema linfático no trabaja
con su capacidad defensiva usual, así que no
puede eliminar las bacterias y virus.
La
asepsia y la buena calidad de vida son fundamentales.
Si dejas de tratar el linfedema, tus brazos se pueden
inflamar a tal grado, que se obstruye la circulación
y pierdes la movilidad del brazo afectado. Es entonces
cuando empiezas a sentir molestias y dolor.
¿Cuándo
debo llamar al médico?
Si te detectan el linfedema en las primeras etapas,
puede ser controlado. Debes contactar a tu cirujano
oncólogo desde que se presentan los síntomas
de inflamación; no importa que sean leves. Recuerda
que en estos casos, cada minuto cuenta.
Sugerencias
para mantener sanos tus brazos
- Debes
mantenerlos siempre limpios. Usa un jabón
bajo en PH y lávalos con movimientos suaves.
- Mantén la piel humectada, ya que si está
seca es más propensa a una infección.
- Utiliza guantes para las labores domésticas.
- Cuídate de las picaduras de moscos e insectos.
También debes usar bloqueador para protegerte
del sol.
- Evita utilizar uñas postizas, ya que éstas
propician el crecimiento de hongos.
- Siempre lleva contigo jabón y crema antibacterial.
Si tienes una cortada, por pequeña que sea,
debes lavarte las manos y utilizar la crema antibacterial.
- Evita levantar objetos pesados y realizar ejercicios
repetitivos porque te pueden provocar una contracción
muscular.
- El ejercicio es bueno, pero no debes excederte.
No inicies una rutina de acondicionamiento físico
sin consultar primero a un entrenador.
- Trata de no cargar bolsas u objetos en el hombro
del brazo lastimado.
- En tus visitas al médico, recuerda que no
deben sacarte sangre o inyectarte en el brazo afectado.
- Viste ropa holgada y cómoda. Trata de no
utilizar pulseras o joyas en el brazo lastimado,
ya que pueden aumentar la inflamación debido
al exceso de presión ejercido en determinadas
partes del brazo.
- Si viajas en avión, siempre usa una prenda
de compresión en el brazo con linfedema.
Así evitarás que la presión
de la cabina te cause inflamació
Para
más información acerca del linfedema,
favor de comunicarse con:
Doctora
en Linfedema
Dra. Ma. Teresa Carrillo Rosales
Médico especialista en Linfología (Linfedema)
Cínica especializada en el Manejo Integral del Linfedema.
Carrillo Puerto No. 83
Tel oficina: 01 (55) 5554-6341 y 01 (55) 5484 -8050
Isabelle
Aloi
Tel oficina: 26145118
Tel fax: 26145688
Cel: 04455 25432468
Radio: 5629 9800 clave: 2743
Correo electrónico: ialoit@prodigy.net.mx
www.linfedemamexico.com
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