Alejandra de Cima
“Estoy enamorada, me caso el año próximo
y quiero un hermano para Milena”
Revista Gente2 de Abril 2007.
Por: Vesselin Raynov
Fotos: Santiago Turienzo
A los 35 años, presenta a su hija Milena –de 11
meses- en exclusiva para GENTE. Da detalles de su nueva vida
en Alemania al lado del amor de su vida, el empresario teutón
Olaf Petersen, de cómo ha evolucionado su Fundación
de lucha contra el cáncer de mama, y de su emoción
al sentir que finalmente es una mujer feliz.
Hasta el día de hoy Milena, hija de Alejandra de Cima
y Olaf Petersen (40), sólo sabía decir “papá”,
y aunque su madre hace una mueca de descontento por no figurar
en el vocabulario de su hija, la verdad es que no puede ocultar
su felicidad. Sus ojos azules, brillantes e intensos, la delatan.
Está feliz porque encontró al amor de su vida,
porque su lucha contra el cáncer de mama (Fundación
Cima) cumple 5 años, porque está enamorada, porque
le ganó la batalla a la enfermedad, y porque la vida
está a sus pies.
No para de presumir lo bella que es su hija, e incluso bromea: “Es
que es igual de guapa que su madre”, nadie le compra
la broma, verdad más grande que esa no hay. Seguro le
sacó más de una lágrima de felicidad cuando
se presentó en su vida (12 de mayo del 2006) pesando
4 kilos 100 gramos y midiendo 50 centímetros, pero eso
ya lo confesará más adelante.
Ya no quedan vestigios del cáncer de mama que sufrió años
atrás. Ahora viene lo mejor: una vida en familia al
lado de su esposo (empresario alemán, a quien conoció en
una cita a ciegas que le organizó su hermana Fernanda)
e hija en Munich, Alemania.
-¿Cómo describes esta etapa
de tu vida?
-Más contenta no puedo estar, sobre todo por tener
a mi nena y por todo lo que me está pasando. Finalmente
tengo una feliz vida de pareja. Llegó cuando tenía
que llegar. Al final de cuantas todas las experiencias que
tuve fueron preparando el terreno para que llegara a ser una
mujer plena.
-¿Por qué escogiste el
nombre Milena?
-Siempre
dije que cuando tuviera una hija se iba a llamar así. Significa “Gracia” en checo, el nombre
es originario de allá. Me gusta cómo suena, pero
más me gusta lo que significa. Cuando supimos que era
niña acordamos con Olaf ponerle así.
-¿Cómo recibieron tú y
tu esposo la noticia de que iban a ser padres?
-Nos fuimos de fin de semana a una
isla en el Mar del Norte. Y ahí compramos el tipiquísimo....la prueba de
farmacia. Yo estaba tan nerviosa que no quise ver el resultado,
además estaba en alemán, entonces no le iba a
entender de todas formas. La vio él, y me dijo? “¡Ya,
hay dos rayitas!”. Solté a llorar de la emoción,
de gusto, de nervios.
-Dentro de todo ese torbellino de felicidad, ¿tuvo
cabida el miedo?
-Un miedo que tengo, y no he vencido, es el
miedo a la recurrencia del cáncer. Ojalá algún día
se me quite.
-¿Cómo asumiste la maternidad?
-Físicamente subí 22 kilos. Ya los bajé todos
a excepción de uno. No fui antojadiza, aunque sí comía
bastante. Fue delicioso poder comer absolutamente todo y no
verlo. Claro, ya cuando nace dices: “Híjole, si
nada más fueron 5, ahora me quedan 17, ¿qué hago?”.
-A los 25 eras soltera, a los 30 años te detectan cáncer,
a los 35 te conviertes en madre, ¿qué pasará a
los 40?
-Bueno, pues yo creo que se va a intensificar todo.
Si veo mi vida en ciclos de cinco años, a los 40 me veo con
más hijos. Al menos otro más, la parejita para
Milena. Es más, si nacieran cuates, mejor. La verdad
es que me encantaría planearlo para finales de este
año. En el plano sentimental me veo realizada con Olaf,
satisfecha laboralmente hablando, ya que para eso entonces
la Fundación tendría 10 años.
-¿Cuál es tu papel en la Fundación
ahora que tienes una hija?
-Soy la presidenta honoraria, porque yo
inicié el proyecto
e incluso lleva mi nombre. Pero creo que es válido que
Bertha Aguilar, mi socia y cofundadora, esté al frente
de la Fundación porque finalmente ella lleva el día
a día.
-Este año es el quinto aniversario de tu Fundación, ¿cómo
festejarán?
-Primero que nada festejaremos estar vivas:
significa celebrar que seguimos aquí. Además, presentaremos la nueva
fase de la campaña “Favor de tocar” con
mujeres líderes. Será la campaña que lanzaremos
en mayo con personalidades de la talla de Kitzia Nin PONIATOWSKA,
Xóchilt Gálvez, Gaby Vargas, Gloria Pérez
Jácome. En octubre será la segunda parte que
incluirá a parejas. Posiblemente yo participe en esta
segunda esta con mi hija Milena como pareja: madre e hija.
-Los logros y satisfacciones seguramente
han sido muchos en este período.
-Lo más importante son la cantidad de mujeres que hemos
apoyado tanto económicamente como emocionalmente. El
que simplemente una mujer se haya salvado por nosotros ya paga
todo el esfuerzo. Es la gasolina que nos da para seguir trabajando.
-Tu embarazo es otro logro. Te habían dicho que. Por
los tratamientos contra la enfermedad, eras estéril...
-Sí claro, es el fruto de mi lucha. Es una esperanza
de vida grandísima para muchas mujeres que viven las
condiciones por las que yo pasó.
-¿El saber que tenías cáncer
y de que estabas embarazada fueron momentos que te cambiaron
la vida?
-Claro,
le dieron un vuelco radical. Lo de cáncer...Bueno,
pues ya pasó, ya me curé, no puedo seguir todo
el día pensando “es que yo tuve cáncer”.
Definitivamente no voy a agradecer nunca que me haya sucedido
pero, hoy por hoy, te pudo decir que lo viví y trato
de sacar de esa experiencia lo mejor posible. Milena y mi pareja
son consecuencias de mi vida y estoy feliz.
-¿Cómo es Milena?
-Activa, platicadora, cariñosa, bueno... Ama a su papá como
yo no he visto nunca. Me imaginó que será completamente
extrovertida, guapísima y seguramente vivirá en
Alemania. Tendrá una libertad increíble, podrá pasear
por todos lados, jugar en la nieve, y cosas que evidentemente
aquí no puedes hacer.
-¿Qué es lo que más extrañas cuando
estás en Alemania?
-Mi gente, mis amigos, mi familia.
Todo lo demás, la
verdad no.
-¿Tienes alguna otra lucha ahora, después de
haber vencido el cáncer?
-Ninguna. Ahora sólo me dedico simplemente a vivir,
a ser una buena mujer, una buena pareja y , por supuesto, una
buena mamá de la mano de Olaf.
-¿Descríbenos a tu marido?
-Olaf es un tipazo.
La verdad es un gran hombre, y además ¡guapísimo!
No sé si será su parte europea, pero es un gran,
gran papá. Cambia pañales, le da de comer, si
hay que bañarla, la baña... Todo lo que se necesite
y además lo disfruta muchísimo. Es un hombre
franco, sincero, derecho.
-¿Qué te enamoró de él?
-Su sinceridad,
su guapura. Evidentemente, primero te atrae. Pero después
vienen cosas como la honestidad, es una persona derecha en
todo sentido.
-¿Habrá boda este año?
-Este año, no. Este año, la parejita. Ahora
no me ilusiona casarme. Probablemente el año que viene...
-Viene un gran festejo en puerta...
-Sí, el primer cumpleaños de mi hija. Yo creo que
festejaremos en Marbella, porque tenemos que ir a un concurso
de caballos esa semana. Mi suegra también va mucho para
allá, entonces seguramente lo celebraremos juntos, en
familia. Y eso es lo único que me importa de verdad.
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