Delgadez reduce riesgo de padecer cáncer de seno
Fuente: El Universal-AP
Fecha 7 de diciembre del 2007
Afirman que por cada 5 kilos que una mujer aumente después
de haber sido diagnosticada, se incrementa un 14% la probabilidad
de que la enfermedad sea letal
Las mujeres con cáncer de seno deberían considerar un incentivo
fuerte para evitar engordar: si se mantienen delgadas tienen mayores posibilidades
de sobrevivir a la enfermedad.
Una investigación nueva sugiere que por cada 5 kilos (11 libras) que una
mujer aumente después de haber sido diagnosticada con cáncer de
seno, se incrementa un 14% la probabilidad de que la enfermedad sea letal.
El estudio no es definitivo, pero ofrece la evidencia más fuerte que exista
hasta ahora sobre la importancia de controlar el peso, fundamental tras la detección
del cáncer de seno.
``Se vio una tendencia importante entre los niveles crecientes de aumento de
peso y una mayor mortalidad``, expresó Hazel Nichols, un estudiante de
doctorado de la Facultad de Salud Pública Bloomberg de la Universidad
Johns Hopkins.
``Factores relacionados con el estilo de vida, las cosas que incorporamos después
de un diagnóstico de cáncer de seno, como la dieta y el ejercicio,
muestran que pueden repercutir en la supervivencia``.
Nichols dirigió el estudio y reportó el viernes los resultados
en una conferencia de la Asociación Estadounidense de Investigación
de Cáncer, realizado en Filadelfia.
Los investigadores comenzaron el estudio con un grupo de 4.021 mujeres que habían
sido diagnosticadas con cáncer de seno entre 1988 y el 2001 en los estados
de Wisconsin, Massachusetts y Nueva Hampshire. Las pacientes suministraron información
sobre su peso, altura, historia familiar y los factores de riesgo del cáncer
de seno durante entrevistas telefónicas.
Entre 1998 y el 2001, todas las sobrevivientes recibieron por correo encuestas
en las que les pedían que actualizaran la información sobre estos
aspectos y sus hábitos de estilo de vida, como el ejercicio y la dieta.
Después de un promedio de seis años de seguimiento desde su diagnóstico,
se registraron 121 muertes de cáncer de seno y otras 428 muertes que no
estaban relacionadas con esa enfermedad específica. Por cada 5 kilos (11
libras) de peso aumentados después del diagnóstico, el riesgo de
morir de cáncer de seno o de otras causas ascendió un 14%.
La relación persistió aún después que los investigadores
consideraron las diferencias de edades, por la menopausia, el hábito de
fumar, y la etapa en la que se encontraba la enfermedad cuando las pacientes
fueron diagnosticadas.
El estudio fue financiado por la Fundación Susan G. Komen para la Cura
del Cáncer de Seno.
<< Regresar
a prensa 2007 |