Lanzan
una alerta por Cáncer de Mama
Periódico Mural
7 de marzo de 2005
Por Fernanda Carapia
Guadalajara,
Jalisco.- El padecer cáncer de mama no es cuestión
de edad, herencia o posición social, sino es
una ruleta donde por el simple hecho de ser mujer
hay probabilidades de que te toque.
Así lo describe Alejandra de Cima luego de
que su ginecólogo le dijo que, a sus 30 años
a ella no le podía dar cáncer, pues
era muy chica para eso. Sin embargo, esa bolita que
sentía en uno de sus senos la inquietó
y buscó otras opiniones. La noticia fue un
fuerte golpe: tenía cáncer de mama.
Esas palabras la desmoronaron, la pregunta era: ¿por
qué?, pero no había una respuesta. Con
el apoyo de sus padres y de su esposo, Alejandra viajó
a Estados Unidos pues los médicos mexicanos
no le daban esperanzas de salvar su seno, incluso
le habían dicho que por estética habría
que quitar los dos. Luego de tres intervenciones,
se quitó todo el tejido maligno, el tumor medía
apenas un centímetro y no hubo necesidad de
quitarle el seno.
Su experiencia, más que derrumbarla, le dio
fuerzas para salir adelante y formar una asociación
que le apueste a la detección temprana del
cáncer a fin de salvar vidas.
“Tratamos de informar a la gente de cuáles
son los riesgos, qué deben hacer para detectarlo
a tiempo y que no a fuerzas cáncer significa
muerte, a través de campañas de información
y educación, queremos fomentar la detección
oportuna”, comentó Alejandra.
Fundación
Cima se creó en octubre de 2002 con
objetivo de apoyar a las mujeres que padecen o padecieron
cáncer de mama, así como concientizar
al resto sobre la autoexploración y la detección
temprana. Su trabajo, aseguró Alejandra, tendrá
un impacto a largo plazo, cuando el número
de mujeres que mueren por esta causa disminuya, ya
que actualmente 10 mujeres fallecen cada día.
“No
tiene por qué ser una enfermedad mortal (el
cáncer de mama), sino una piedra en el camino”,
expresó. Alejandra quiere terminar con todas
esas frases de que es hereditario, de que es cuestión
de edad o la frase de toda persona “a mí
nunca me va a pasar”.
“Tan
sólo el 10 por ciento de los casos”,
afirmó, “son por cuestiones de herencia;
el resto dan simplemente por se mujer”. Señaló
que existe una barrera cultural que impide que muchas
mujeres vayan al ginecólogo a que les hagan
una exploración pues sus novios o maridos no
las dejan.
“Entonces
si no van a permitir que nadie las toque entonces
que ellos les hagan la exploración, que puede
hacer una opción, hacerles la observación
mes a mes” Reconoció que el examen no
es agradable, pero esos dos minutos pueden salvar
la vida de una persona y evitar mucho dolor, tanto
físico como sentimental.
“Por
miedo, muchas mujeres piensan: si no lo veo no lo
tengo, si no me lo detectan nada me va a pasar, pero
todo eso es mentira, es un examen muy molesto, agradable
no es, no es agradable que a uno le apachurren un
seno hasta que se convierta en un hot cake, pero sí
trae muchos beneficios”, relató.
“Tampoco
es de llorar, es algo incómodo, pero ¿cuánto
dura?, dos minutos y el beneficio que te trae es infinitamente
mayor, si yo tuviera que hacérmelo (el examen)
cuatro veces diarias, yo lo haría encantada,
con una sonrisa en la cara con tal de evitar el dolor
tan grande que puede venir después”.
Alejandra
recomendó a todas las mujeres hacerse los estudios,
autoexplorarse y en caso de dudas pueden acercarse
a la fundación a través de su página
de Internet www.fundacioncima.org y en caso de que
quieran hacer donativos, lo pueden hacer a la cuenta
1414 sucursal Santa Fe de Banamex.
Con
estos donativos, dijo, se ha ayudado a más
de mil mujeres a las que se les ha atendido tanto
médica como informativamente con el problema.
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