Alejandra
Cima Símbolo de Fortaleza
Revista Top Life
Septiembre/Octubre 2005
Por Lourdes Mangas
Símbolo
de fortaleza
El cáncer es una enfermedad curable
si se detecta a tiempo... esta consigna es común
en la actualidad, sin embargo, pocas personas cuentan
con información al respecto y son menos las
que ayudan a quienes padecen la enfermedad.
Después de haber enfrentado una fuerte experiencia
con el cáncer de mama, Alejandra de Cima se
convirtió en un símbolo de fortaleza
y humildad. Luego de encontrarse al filo de esa delgada
línea entre la vida y la muerte, comprendió
que aquí solo se trata de ayudar; con ese propósito
se creo la Fundación Cim*ab,
más que llevar su apellido alude a la connotación
de alcanzar la cúspide.
Alejandra nos habla de esta asociación de mujeres
para mujeres. “Yo era ajena e ignorante de un
problema como el cáncer de mama. En mi familia
nunca se había dado y creí que era una
enfermedad que atacaba a gente más grande o
que sólo daba por cuestiones genéticas.
Como no tenía esos antecedentes era un tema
en el que ni siquiera pensaba. A raíz de la
enfermedad, comencé a enterarme y fue cambiando
mi conciencia. Me sentí muy afortunada de haber
tenido una segunda oportunidad de vivir y sentí
una necesidad muy profunda de hacer algo, como regresándole
este favor a la vida”.
Fundación Cim*ab inició
actividades formales en octubre de 2002. A la cabeza
se encuentran Alejandra y Bertha Aguilar, ambas padecieron
cáncer de mama. “Antes de iniciarnos
buscamos el tono que queríamos darle a esta
asociación, qué era lo que pretendíamos
hacer y cuáles iban a ser nuestros objetivos.
Estuvimos trabajando unos 6 meses en octubre de 2002
se presentó oficialmente la Fundación
Cima. Yo tenía muy pocos meses de
haber salido del tratamiento y de encontrarme reintegrada
a mi vida normal. Estuve bajo un tratamiento de radioterapia
y hormonoterapia en Estados Unidos y a mi regreso
me reuní con Bertha para iniciar el proceso
de planeación para crear esta fundación”.
A casi 3 años de su creación, Alejandra
comparte los logros obtenidos y habla de aquello que
les marca la pauta para continuar. “Han pasado
muchísimas cosas. La enfermedad y la aceptación.
Nos indica el camino. Nos planteamos el objetivo de
hacer campañas informativas acerca de los métodos
de detección oportuna del cáncer de
mama, por que la gente en México se muere por
esta causa cuando puede ser una enfermedad curable.
Consideramos esto muy lamentable y es por eso que
hace poco más de un año decidimos apoyar
económicamente a las mujeres que no tienen
dinero para sus tratamientos. Sin embargo, seguimos
apuntando hacia lo que es la detección oportuna
del a través de campañas de información
y de concientización; esa es la manera de atacar
el problema desde la raíz. Queremos hacerle
entender a la gente que el solo hecho de ser mujeres
nos pone en riesgo”.
El cáncer no respeta nada, es un enemigo para
todos, por eso en Fundación Cim*ab tratan de enseñarle a cada persona lo importante
que es la humildad, ya que no se puede pensar exclusivamente
en la posibilidad de no padecerlo; por lo general,
las mujeres jóvenes se sienten exentas de estos
casos. “Muchas veces creemos que la salud viene
por añadidura con la juventud y desgraciadamente
no es así”, comenta Alejandra.
Gracias a su relación con el arte, Alejandra
de Cima hace propuestas diferentes e interesantes
para difundir la información como el libro
Matices que reúne la historia de 26 sobrevivientes
de cáncer de mama y el relato de un esposo
de ellas, además del documental Un día
más que ha sido exhibido en diferentes festivales
de cine con muy buena aceptación; ahora prepara
otras campañas, en los próximos días
darán a conocer Favor de Tocar. “Queremos
darle un gran empuje a la campaña Favor de
Tocar, en la cual nos apoyaron celebridades como Susana
Zabaleta, Laisha Wilkins y Paty Manterola.
Queremos hacer una segunda parte, invitar a más
celebridades con poder de opinión para que
se unan a nuestra causa. Si estoy muy ligada al arte,
y siento que debemos recurrir a formas visualmente
agradables para dar a conocer un tema como el cáncer,
que de por si aleja. Hicimos el libro de fotografías,
el documental que ha tenido muy buena aceptación
y que presentaremos en el festival de cine en Morelia.
También estamos unidos un poco al diseño
de la moda”.
No todo ha sido fácil ni tan rápido,
pero Alejandra agradece el apoyo que han tenido desde
el principio: “Ahora confían más,
pues tenemos resultados tangibles de lo que hemos
logrado. El hecho de que Dove confiara en nosotros,
cuando ni siquiera teníamos acta constitutiva,
significo un golpe de suerte que agradezco muchísimo,
por que nos permitió arrancar con fuerza y
ahora nos es más fácil convencer a patrocinadores,
pues tenemos 3 años de operaciones que nos
avalan”.
La
parte emocional
En la asociación son conscientes del daño
emocional que el cáncer de mama genera en una
mujer y es una parte que cuidan mucho, ofrecen sesiones
de apoyo en sus instalaciones y también vía
telefónica.
Además de los donativos en efectivo, también
los reciben en especie, crean alianzas con proveedores
de pelucas, trajes de baño y brassieres especialmente
diseñados para prótesis, entre otros.
“Estamos muy pendientes de esa parte que no
es menos importante que la otra. Si recibes una quimioterapia
probablemente se te caiga el pelo; para la gente que
no lo ha padecido puede parecer una cosa banal, pues
todo mundo piensa que mientras te salven la vida no
importa que pierdas el cabello, pero no es así
de fácil.
Obviamente lo único que quieres en este momento
es tu vida, tu salud, pero este tipo de cosas te afectan
profundamente. Nosotras, que somos sobrevivientes
de esa enfermedad, conocemos el problema y apoyamos
a la gente en esos pequeños detalles con el
turbante o las pelucas, o atendiendo las partes en
que ella sientan una necesidad, pues el proceso es
muy importante. Tener una actitud positiva te ayuda
a lograr una mejor recuperación médica.
Contamos con literatura para los esposos, pues a ellos
también les afecta y el documental habla sobre
eso”.
Al finalizar el proceso de recuperación, sigue
el de reintegración a la sociedad, un proceso
que puede ser doloroso debido al poco entendimiento
de parte de algunas personas. “Siento lástima
de la gente que rechaza a quienes han padecido cáncer,
como si fueran apestadas o inferiores; nosotros les
invitamos a informarse y que no caigan en la ignorancia.
Yo lo viví y te lo puedo decir”.
Buscar
la expansión
Fundación Cim*ab también
tiene oficinas en Monterrey. Este estado es uno de
los de mayor incidencia en cáncer de mama,
pero además hay gente muy comprometida que
quiere apoyar. Tiene 2 años en aquel estado
del norte, en el que cuentan con el patrocinio, al
100%, de la empresa Avon.
Buscando minimizar las cifras de mortandad y de llevar
mayor educación a todos los estados, Alejandra
propone el crecimiento de la asociación: “Por
el momento tenemos 2 sedes, existe la propuesta para
abrir otra sucursal pero es muy difícil por
le tiempo de planeación que implica. En México
nos tenemos que cerciorar de que siguen nuestros pasos,
encontrar patrocinios locales que permitan sustentar
estos centros de información y la gente que
los maneja. Me gustaría que el estado de Jalisco
fuera el siguiente, por que es una región con
alta incidencia y además soy de ahí,
eso me facilitaría encontrar gente que nos
apoye.
Alejandra de Cima no renuncia a sus metas, sólo
espera que este problema disminuya y se cree mayor
conciencia entre todas las mujeres, sobre todo entre
las jóvenes, pues son ellas quienes pueden
marcar la diferencia.
SI
DESEA APOYAR A LA FUNDACIÓN PUEDE HACERLO A
TRAVÉS DE:
CUENTA 1414
SUCURSAL SANTA FE
ASOCIACIÓN MEXICANA CONTRA EL CÁNCER
DE MAMA A.C.
Promocionales
La asociación no sólo impuso
moda con sus pulseras rosas y los brazaletes diseñados
por Daniel Espinosa, además creó conciencia
del porqué portan estos accesorios. Con las
ganancias obtenidas apoyan más a la gente de
escasos recursos donando ese dinero al Instituto Nacional
de Cancerología; ellos se encargan de hacer
el estudio socioeconómico y determinar quién
necesita ayuda con la quimioterapia, que es lo más
caro del tratamiento, pues su costo gira alrededor
de $100,000 pesos.
Algunas veces pueden dar las mamografías gratis
en el hospital general o cobrarlas a muy bajo costo
. Cuestan alrededor de $2,000 pesos y quienes lo requieren
sólo deberán pagar $200 pesos para cubrir
los gastos del hospital.
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