Toman
las riendas de su vida
Periódico Reforma
Suplemento Club Reforma
28 de marzo de 2003
Alejandra
de Cima, presidenta de Fundación Cima,
y otras 14 mujeres, entre sobrevivientes de cáncer
de mama e interesadas en el tema, convivieron en una
psicoterapia equina en el Club Hípico San Roque.
Las actividades comenzaron desde las 9:30 horas con
una reunión en la que cuestionaron temas como
el impacto en la familia y los pimeros sentimientos
ante el cáncer, además del motivo para
colaborar con la Fundación.
Aunque lo más divertido fue cuando bajaron
a la pista para acariciar o perseguir a los caballos,
que en ocasiones se portaron obedientes y en otras
indiferentes.
Uno de los ejercicios fue el haltering, en el que
las participantes tuvieron que ponerle el almartigón
a un caballo sin hablar y sin tocarlo. Hubo uno más
llamado apéndice, en el que tres mujeres se
unieron, una de ellas representó al cerebro
y las otras dos a las manos, y a través de
las indicaciones cerebrales, debieron ponerle nuevamente
el almartigón al caballo y la silla de montar
al animal.
Mientras eso ocurrió en el campo, Edward Lacy,
el fundador de Avalon, Centro de Tratamiento para
la Mujer, preguntó a las observadoras de la
tribuna sus sentimientos, reacciones y soluciones
respecto a lo que ocurría en la pista.
Este evento forma parte de las actividades que realiza Fundación Cima, creada a finales
del 2002 por Alejandra de Cima y Bertha Aguilar para
difundir información sobre cáncer de
mama.
Para saber de la psicoterapia equina
En septiembre del año pasado, Cristina Sánchez-Juárez
y Janet Rojas, las dos únicas latinoamericanas,
fueron certificadas en Arizona, Estados Unidos por
EAGALA, la Equine Assisted Growth and Learning Association,
único grupo mundial especializado en terapia
equina.
-
Se basa en el modelo Sierra Tucson, utilizado desde
1993.
-
Ayuda a identificar y expresar sentimientos de las
personas con problemas físicos, psicológicos
y conductuales como anorexia, bulimia, adicciones
y cáncer de mama, entre otros.
-
El equino detecta el estado de ánimo real
de la persona y no el que ésta muestra a
todos.
-
No es necesario montar el animal.
-
A pesar de que se realiza en grupo, hay atención
personalizada y la experiencia se comenta posteriormente.
-
El caballo es más sensible que cualquier
otro animal y reacciona casi igual que los seres
humanos.
|